
Ricardo Cauñago Salado pertenece a nuestra Hermandad desde el año 1980. Recibió el sacramento del bautismo en la Real Parroquia de Señora Santa Ana. Hombre de familia, está casado y es padre de dos hijos, quienes han crecido al amparo de nuestros Sagrados Titulares, formando parte activa de la juventud de la Hermandad y del cuerpo de acólitos, perpetuando así el legado de devoción en su hogar.
En el plano profesional, Ricardo aporta una sólida trayectoria de más de 30 años de experiencia en el sector del seguro. Su dilatada carrera le ha otorgado una profunda capacidad de análisis y de gestión de grupos, valores que ha puesto siempre al servicio de las instituciones a las que pertenece. Su perfil profesional se define por la constancia y una visión estratégica que resultan fundamentales para el correcto funcionamiento de cualquier entidad.
Su compromiso con la música y el patrimonio de nuestra Hermandad quedó sellado como miembro fundador de la Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo de las Tres Caídas. En dicha formación permaneció hasta el año 1999, ejerciendo con distinción las responsabilidades de jefe de batería y director. Bajo su mando conjunto con Julio Vera, la banda no solo creció en calidad, sino que llevó el nombre de nuestros Titulares por los escenarios más prestigiosos del mundo a través de la ópera Carmen, del célebre Salvador Távora.
En nuestra corporación, Ricardo ha servido a la Hermandad en el cuerpo de diputados, culminando su entrega como diputado mayor de gobierno durante los mandatos de D. Alfonso de Julios y D. Sergio Sopeña. Entre sus hitos más significativos, cabe destacar el honor de haber coordinado el traslado de Nuestra Señora de la Esperanza a la Congregación de las Hermanas de la Consolación y a la Santa Metropolitana y Patriarcal Iglesia Catedral de Sevilla, con motivo de los actos conmemorativos del VI Centenario de la devoción a la Esperanza en Triana.
Durante esta etapa, impulsó la creación del primer cuerpo médico de la cofradía, así como el diseño y puesta en marcha del plan de evacuación de la Capilla de los Marineros, garantizando así la seguridad y el bienestar de todos los fieles.
Su vida de hermandad se extiende también a otras corporaciones de nuestra ciudad, manteniendo una estrecha vinculación como hermano de la Hermandad de la Amargura y de la Hermandad de San Pablo, donde ejerció durante años como auxiliar de cofradía. Asimismo, destaca su labor en la Hermandad de Madre de Dios del Rosario, donde sirvió con dedicación como prioste y mayordomo.