
Adela Larrey Murillo nació en la trianera calle Juan Díaz de Solís. Fue bautizada en la Parroquia de San Gonzalo y recibió la primera comunión en el Colegio Protectorado de la Infancia, institución donde cursó sus estudios primarios. Su vinculación oficial con nuestra corporación se remonta al año 1974.
Durante su juventud, desempeñó un papel activo en el grupo joven, participando en diversas iniciativas de calado social y patrimonial. Destacan sus labores en el área de caridad, mediante la asistencia a centros educativos para niñas en situación de vulnerabilidad, así como su constante colaboración con la priostía en el mantenimiento y conservación de nuestros enseres.
Licenciada en Farmacia por la Universidad de Sevilla, inició su andadura profesional como adjunta en una oficina de farmacia de la barriada de La Oliva. En 1990, fundó su propia oficina de farmacia en la localidad de Tomares. Su capacidad de gestión y compromiso gremial la llevaron a formar parte, durante quince años, de la junta de gobierno del Real e Ilustre Colegio Oficial de Farmacéuticos de Sevilla en calidad de vocal. Posteriormente, fue designada presidenta de la Fundación Farmacéutica Avenzoar.
Adela ha mantenido la tradición de realizar la estación de penitencia junto a su hija, acompañando al Santísimo Cristo de las Tres Caídas, transmitiendo así los valores y la dedicación que aseguran la continuidad del compromiso generacional en nuestra nómina. En la actualidad, su vida espiritual permanece vinculada a la adoración al Santísimo Sacramento en la capilla de San Onofre y a la participación en los cultos diarios de la corporación. Asimismo, pertenece a la Asociación de Fieles de la Virgen de los Reyes y San Fernando.
Adela aspira a fortalecer la vida cristiana de la Hermandad. Su gestión otorgará una prioridad absoluta al proyecto «Soleá, dame la mano», centrado en el acompañamiento presencial y la escucha activa de los hermanos enfermos. A través de esta labor, busca que la caridad se manifieste como una expresión viva y concreta en los momentos de mayor necesidad, consolidando así el compromiso humano y espiritual de nuestra corporación.