El Centro Apoyo Infantil “Esperanza de Triana” nace como la obra asistencial para el XXV aniversario de la Coronación Pontificia de Nuestra Señora de la Esperanza, por lo que lleva ya más de 18 años en funcionamiento y se ha convertido en uno de los pilares más importantes de nuestra Hermandad.
Desde nuestra candidatura, hemos mantenido conversaciones con los terapeutas que trabajan en él y, por otro lado, hemos realizado un análisis de la sociedad y los problemas sociales que han proliferado en la última década.
Con el objetivo de seguir acompañando a nuestros niños, jóvenes y familias,proponemos, por una parte, continuar con la línea de actuación prioritaria del Centro de Apoyo, que es la atención al alumnado diagnosticado con TDAH y/o problemas conductuales asociados; y, por otra parte, abrir otras líneas de intervención:
El objetivo general es promover un uso saludable de la tecnología, reduciendo conductas problemáticas asociadas al abuso de los dispositivos electrónicos y de los juegos en línea, especialmente en lo relativo a la pérdida de control, a la interferencia con la vida académica y a los conflictos familiares y/o sociales.
La intervención con el alumnado se organizará en sesiones de tutoría en las que se abordarán contenidos como el funcionamiento de las aplicaciones y juegos, la gestión del tiempo, el impacto del uso excesivo en el sueño, la atención y el rendimiento, así como el desarrollo de habilidades de autocontrol.
La intervención con familias es un pilar esencial en este tipo de terapias. Se desarrollarán talleres formativos donde se ofrecerán pautas claras sobre el establecimiento de normas, la supervisión, la coherencia educativa y el uso de dispositivos en el hogar. En conjunto, este programa pretende dotar al alumnado y a sus familias de herramientas reales para convivir con la tecnología de manera equilibrada, reduciendo riesgos sin caer en planteamientos prohibicionistas poco eficaces.
Su éxito depende, en gran medida, de la coherencia entre escuela, centro de apoyo y familia y, sobre todo, la capacidad de cada uno de los agentes implicados para integrar la educación digital como parte esencial del desarrollo personal del alumnado.
Esta línea se configura explícitamente como una alternativa educativa, restaurativa y reeducadora a la expulsión del alumnado de los centros educativos, especialmente en aquellos casos en los que concurren Trastornos Graves de la Conducta, desregulación emocional persistente o conductas disruptivas reiteradas.
Estas líneas de actuación, junto con el fortalecimiento de las ya existentes, dotarán de estrategias y habilidades a los niños atendidos y a sus familias para que puedan superar juntos los desafíos sociales, cognitivos y comunicativos en los que se ven envueltos. Además, la colaboración de estudiantes universitarios será enriquecedora para todos los agentes implicados.
