El mes de octubre quedará para siempre grabado en la historia de nuestra Hermandad. La Misión de la Esperanza nos ha permitido acercarnos a esa parte de la ciudad de la que, en muchas ocasiones, tan alejados física y mentalmente nos encontramos.
La Misión ha constituido una gran oportunidad para que el Polígono Sur tenga cerca a la Santísima Virgen, pero también para que todos y cada uno de los que hemos tenido la suerte de participar hayamos conocido la realidad de nuestros hermanos del sur de la ciudad.
La Virgen visitó el Polígono Sur para crear una semilla que tenemos que regar y, por ello, la materialización de la Misión constituye para nosotros un eje fundamental de nuestra idea de Hermandad. En otras palabras, es nuestra obligación como hermanos hacer que esto perdure. La Misión de la Esperanza es un proyecto de todos, es un proyecto de Hermandad.
En este sentido, estamos cerrando diversos programas orientados a implementar este proyecto. Nos encontramos en contacto y coordinándonos con las diferentes parroquias del Polígono Sur (San Pío X, Jesús Obrero y La Oliva). Ellos nos han transmitido las diferentes necesidades, al tiempo que nos han pedido que no expongamos este tema en forma de medidas concretas durante el proceso electoral.
Lo que sí podemos anunciar es que queremos que la Misión culmine anualmente con una Eucaristía conmemorativa y una Fiesta de la Esperanza abiertas a todos los vecinos del barrio. Esta celebración, que tendrá lugar cada mes de octubre, se organizará a beneficio de las parroquias del Polígono Sur y tendrá como objetivo recaudar fondos que contribuyan a paliar las necesidades del barrio.
En definitiva, este proyecto se vertebrará en tres direcciones:
Solo así conseguiremos que la Misión de la Esperanza pueda seguir creciendo, consolidándose y llegando a todos.

