María José Martín Acosta, nacida en 1966, es hermana de la Hermandad y profundamente vinculada a la tradición trianera desde su nacimiento. Procede de una familia con hondas raíces en Triana, donde se suceden al menos cinco generaciones de mujeres bautizadas en la parroquia de Señora Santa Ana, reflejo de una herencia espiritual y devocional que ha marcado su vida desde sus primeros años. Esta identidad y devoción a Nuestros Titulares, ha sido transmitida también a sus hijas en un firme compromiso de perdurar el legado de su familia.
Su vinculación con la Hermandad y con la vida parroquial se ha forjado a través de la cercanía, la vivencia familiar y el sentido de pertenencia a su barrio. Incluso en etapas en las que, por motivos profesionales, residió fuera de Sevilla durante varios años – incluyendo el periodo de la pandemia-, su devoción permaneció intacta, manteniendo siempre presente en su hogar la imagen de sus Titulares y viviendo con especial intensidad la ausencia de momentos tan significativos como la estación de penitencia en la jornada de la Madrugá del Viernes Santo.
En el ámbito académico, cuenta con la titulación de Técnico Superior en Administración y Contabilidad. Profesionalmente, desarrolla una amplia y consolidada trayectoria en el sector administrativo y de gestión, desempeñando en la actualidad el puesto de Oficial Técnico Administrativo y Gestora de Cuentas de Grandes Clientes en Iturri S.A., donde trabaja desde el año 1989. Su experiencia laboral le ha permitido adquirir una sólida capacitación en organización, responsabilidad y atención personalizada, competencias que pone al servicio de su vocación de servicio.
Dentro de la Hermandad, ha tenido la oportunidad de formar parte de la Junta de Gobierno, ocupando los cargos de diputada Clavero en el mandato de D. Adolfo Vela o Consiliaria 2º con D. Alfonso de Julios, demostrando su disposición y compromiso cuando la Hermandad lo ha necesitado. Asimismo, participó activamente durante el Jubileo del año 2018, atendiendo a hermandades, colectivos y agrupaciones procedentes de distintos puntos de España. Aquella experiencia supuso para ella un momento especialmente enriquecedor, en el que pudo compartir y vivir intensamente la devoción a Nuestra Señora de la Esperanza y al Santísimo Cristo de las Tres Caídas, fortaleciendo su sentido de pertenencia y servicio.
María José desea aportar a la Hermandad toda su experiencia profesional, poniéndola al servicio de la organización y de sus hermanos, con una actitud de disponibilidad, cercanía y responsabilidad ante cualquier necesidad que pudiera surgir.
En definitiva, su perfil combina una profunda raíz trianera vivida en todo su ámbito familiar, la experiencia contrastada de su trabajo y una clara vocación de servicio, cualidades que la convierten en una persona comprometida con la Hermandad y con los valores que representa.